Como ya he dicho antes, es muy importante beber agua.
El hígado, los riñones, el sistema digestivo y el sistema inmunológico la necesitan para cumplir sus funciones correctamente. También regula la temperatura corporal, mejora la resistencia de los ligamentos, retarda los procesos de envejecimiento y, si esto no os ha convencido, aquí vienen 2 de sus cualidades que más me gustan: controla el hambre y ayuda a metabolizar las grasas.Vamos, en definitiva, que algo que es tan sencillo de conseguir (es barata y sale del grifo, aunque yo la prefiero mineral) y tiene tantos beneficios, es un delito no aprovecharlo.
Se me olvidaba uno de sus beneficios apreciable a simple vista: es estupensa para mejorar la hidratación y el aspecto de la piel.
Hay que beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, pero depende mucho de la persona. No tendrá que beber lo mismo una persona que pese 50 kilogramos que otra que pese 80. Existen artículos enlos que indican fórmulas para calcular la cantidad de agua diaria que es recomendable ingerir. Indican que hay que dividir tu peso entre 30, así que una persona que pese 60 kilogramos debería tomar 2 litros de agua al día, pero no me fío mucho, porque, por esa regla de 3, una persona que pese 95 kilogramos debería tomar más de 3 litros al día y lo veo un poco desmedido. Yo aconsejo; como dije antes, entre 1,5 y 2 litros al día. También dependerá del ejercicio físico que hagamos, de la temperatura que haga...Hay que ir adecuando la cantidad a las necesidades de cada momento.
No sólo el agua como tal cuenta. También podemos tomar zumos, refrescos, etc. Aunque corremos el riesgo de que no sean demasiado sanos y contengan azúcar o gas o ambas cosas. Yo aconsejo beber agüita fresca que en estas fechas es lo que más quita la sed.
Sé que a veces se hace duro y casi una obligación, sobre todo si no estás acostumbrado, el beber tal cantidad de agua. A mi me costaba horrores, sobre todo en invierno, hasta que descubrí un truquito que me ayuda bastante y es el AGUA INFUSIONADA.
Se trata de introducir en la botella de agua que os vayáis a beber al día siguiente trocitos de fruta y dejarla infusionar toda la noche en la nevera. Al día siguiente tendrá un sabor muy rico y os costará mucho menos beber mayor cantidad, como si fuera un refresco.
Obviamente no se puede meter cualquier tipo de fruta (por ejemplo chirimoyas o plátano porque se irán deshaciendo y no obtendremos un agua rica y apetecible sino un agua con tropezones pastosos).
Yo por ejemplo suelo meter trocitos de limón y lima (que además nos proporcionan un efecto depurativo por sus propiedades cítricas), fresas, pepino, unas hojitas de menta (no muchas porque dan mucho sabor) o kiwi. Podéis hacer las combinaciones que se os ocurran y os gusten.
Yo suelo usar las botellas que poéis ver en las foto porque, además de ser de cristal, tienen la boca bastante grande y es más fácil meter y sacar los trocitos de fruta.
Espero que esto os anime y os ayude a beber más agua ;)
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| Aquí se me fue de las manos y me emocioné metiendo cosas como podeis ver |



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